Numerosas son las marcas que han reenfocado su publicidad post terremoto, y como no hacerlo ante tal catástrofe, hubiera sido inútil seguir con los ofertones retail de siempre. Sin embargo, existe una gran diferencia entre los que se colgaron de los designios de la naturaleza y los que potenciaron las políticas de marketing social y RSE que venían desarrollando. Algunos dirán: “y si vende, ¿qué importa?”, pero me dirían ustedes que la gente piensa lo mismo de una marca que dona un dígito de su porcentaje de ventas mensuales para los damnificados que de una marca que potenció su ayuda hacia la institución benéfica que ya ayudaba. La verdad es que en algunos casos llega a ser irónico.